¿RECURSOS HUMANOS O PERSONAS?

No digo nada nuevo si abro mi reflexión lanzando una provocadora pregunta: ¿las personas que trabajan en nuestras empresas se pueden definir por la actividad que hacen –trabajadoras– o por la esencia de lo que son –personas–? El propio presidente de una confederación local de empresarios, en un reciente acto público, cuestionaba sin ambages la expresión “recursos humanos”, por abstracta y compleja.

Acudiendo a la fórmula del fin en sí mismo, propia del imperativo categórico kantiano, “obra de tal modo que uses la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre como un fin al mismo tiempo y nunca solamente como un medio”, ¿qué consecuencias tiene para la gestión de personas esta reflexión kantiana?

Los trabajadores son ¿simples elementos productivos o complejos seres humanos? ¿Acaso la consideración de personas en toda su complejidad debería conducirnos a dejar un mayor margen de libertad y participación en las empresas a los trabajadores? ¿Qué significado tendría dejar de considerarlos como simples “recursos”? ¿Cambiar la denominación ayudaría a algo? ¿Sólo la denominación?

Los detractores de una amplia esfera de libertad en la empresa para sus “recursos humanos” suelen hallar su fundamento en el pesimismo antropológico de Maquiavelo: “el hombre es perverso por naturaleza y se mueve en torno a intereses individuales en búsqueda de su propio bienestar”. El supuesto sería que los trabajadores no rendirían adecuadamente si no fueran controlados o incluso motivados por sus empresas.

La perversa complejidad del ser humano, por tanto, ¿es una ventaja o un inconveniente en ámbitos laborales? ¿Resulta ese individualismo maquiavélico una fuente de problemas para la empresa?

También desde el marxismo hay una aportación crítica a una visión comunitarista de la empresa: empleador y empleados no tienen los mismos intereses y además estos son muy difícilmente compaginables, o gana la empresa o ganan los trabajadores.

No hay respuestas cerradas ni que zanjen esta cuestión definitivamente. Quizá son visiones complementarias: no me gusta referirme a las personas como factores productivos (visión de la economía clásica, por cierto), pero casi estoy seguro de que cambiar el nombre de “recursos humanos” por “personas”, simplemente, no es una solución.

¿Es posible acordar entre empleador y trabajadores un régimen de cierta exigencia desde la confianza y el respeto a la dignidad humana? ¿Cabe un compromiso de los trabajadores con su empresa susceptible de ser supervisado o revisado desde la debida consideración humana? ¿Existen métodos de seguimiento del trabajo basados en la lealtad y corresponsabilidad entre empleador y empleados?

Casi me atrevo a responder que sí a las anteriores tres preguntas: desde los nuevos paradigmas de la gestión de personas en la empresa es algo que venimos abordando y trabajando con ilusión e, incluso, con esperanza: los nuevos modelos se basan en incorporar elementos de visiones extremas. Ni absoluto control, ni absoluta dejación.

Las aportaciones de metodologías como la programación neuro-lingüística (PNL), el trabajo de procesos (PW, por sus siglas en inglés), el coaching o el liderazgo a la gestión de personas impresionan por su enorme impacto en mejorar las relaciones, la confianza, la lealtad y, desde luego, los resultados en las empresas, no sólo los económicos pero también.

Desde Rich & asociados, firma de servicios profesionales de la que soy socio-director, venimos ofreciendo esas aportaciones no sólo al campo de las relaciones laborales, sino también a los ámbitos de la dirección-gerencia y la planificación estratégica de las empresas y otras entidades similares.

Como muestra de ello, la primera edición del Master de Dirección y Gestión Estratégica de Recursos Humanos, co-organizado por Rich & asociados, se ha hecho un profundo eco de estas visiones vanguardistas en la gestión de personas. Somos referentes en la materia y esperamos seguir siéndolo en la segunda edición de dicho Master para el próximo curso. ¿Te interesa?

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a ¿RECURSOS HUMANOS O PERSONAS?

  1. Hola.
    El post me ha gustado… a medias. Iba muy bien hasta que me he llevado un revés con los dos últimos párrafos. Yo, yo, yo,… y publicidad.

    Es mi respetuosa crítica. Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s